Nunca pensé que este día iba a
llegar. El protocolo de las despedidas no me sabe bien. Los kilómetros no han
logrado todavía, socavar la nostalgia. A decir adiós uno nunca se acostumbra.
Es curioso como a veces, las
cosas trascendentales de la vida, aparecen de casualidad, como por accidente.
Empecé este blog en octubre de 2008 a escondidas. Más precisamente, el feriado
del 12, una tarde gris y húmeda de Rosario. Es ridículo hablar de
clandestinidad en contextos de cosmos cibernéticos, pero la verdad es que los
inicios de esta colección de textos







